









Feminizada
1972 Thai Jungle Sativa x Chocolate Thai





฿630.00 - ฿19,910.00
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La extraordinaria historia de Dutch Passion no va solo de una empresa que vende semillas de cannabis. Va de la vida aventurera del hombre que lo empezó todo, Henk van Dalen. Biólogo de formación, van Dalen no solo llevó la técnica de las «semillas feminizadas» al mundo del cannabis. También es conocido por su colección de genéticas muy diversas, reunidas en sus audaces viajes.
Imagina los años setenta, una época en la que el cannabis todavía no era ilegal en muchos países. Van Dalen era entonces un joven que viajaba haciendo autostop desde la vibrante Ámsterdam hasta las fascinantes regiones del Sudeste Asiático. Pasó por muchos lugares: Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Myanmar (entonces Birmania), Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam.
Tailandia, en particular, ocupaba un lugar especial en su corazón. Pasó allí muchos meses, conviviendo con las tribus del norte. Durante ese tiempo aprendió —y enseñó— cómo usaban el cannabis en rituales y curaciones, y compartió sus conocimientos sobre cómo cultivarlo para obtener los mejores resultados.
Van Dalen recogía semillas allá donde las encontraba y las llevaba de vuelta a los Países Bajos. Esas semillas valiosas se conservaron congeladas y, con el tiempo, se convirtieron en lo que hoy se conoce como la biblioteca genética de Dutch Passion.
Avancemos hasta 2022: Tailandia dio un paso enorme al legalizar el cannabis. Para celebrarlo, el equipo de Dutch Passion revisó su inmensa biblioteca genética con un objetivo: encontrar variedades auténticas del Sudeste Asiático que pudieran dar lugar a un nuevo cannabis Dutch Passion.
El éxito llegó al descubrir un paquete sellado con la etiqueta «Thai Jungle Sativa 1972». De las 33 semillas que intentaron germinar, solo siete se convirtieron en plantas sanas. Una de ellas fue seleccionada para seguir con la selección. Se añadió algo de Chocolate Thai para aumentar el rendimiento y el dulzor, pero se procuró conservar la variedad original tanto como fuera posible.
El resultado final es una mezcla preciosa, casi puramente sativa. Es una forma de rendir homenaje a la diversidad del cannabis del Sudeste Asiático, y de Tailandia en especial. Que esta variedad tailandesa pueda ahora volver a Tailandia, donde el cannabis es legal, es un sueño hecho realidad para van Dalen: un sueño que solo podía imaginar cuando recogió aquellas semillas hace más de cincuenta años. El círculo se ha cerrado, y esta historia de cannabis, aventura y cambio ha llegado a su culminación.

Los porcentajes mostrados junto a los terpenos indican la proporción en la que se detectaron en esta variedad.